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domingo, 1 de marzo de 2026

UNA PORTUGUESA MUY ANDALUZA

 Para este nuevo comienzo hemos elegido un plato original de Portugal que toma el nombre del recipiente utilizado para cocinarlo. Nor referimos como no a una "Cataplana".



Son muchas las recetas que encontramos con este nombre, aunque todas parten de una misma base: combinar pescado, marisco y verduras.

Nosotros hemos hecho una interpretación muy personal utilizando como elemento principal uno de los ingredientes tradicionales de la gastronomía portuguesa, el bacalao. Y, ya que todo partió de una improvisación después de haber hecho la compra, lo hemos complementado con lo que teniamos a mano, en una suerte de cocina de aprovechamiento, algo siempre recomendable (pocas cosas me molestan más que tener que tirar restos de comida que se han quedado en la nevera sin darle uso alguno).

Rebuscando encontramos en el congelador unos langostinos, y en el cajón de la verdura contabamos con calabacín, zanahoria, chalotas, unos tomates cherry y patata.



Para condimentar hemos empleado un poco de sal, aceite de oliva, carne de ñora, azafrán y el toque andaluz: un generoso vaso de fino.

En primer lugar hemos cocido la patata para dejarla en su punto y la hemos reservado cortada en rodajas.

En una sarten con dos cucharadas de aceite de oliva hemos sofrito las cabezas de los langostinos para que dejen su esencia. La verdura la hemos cortado en juliana lo más fina posible (la zanahoria ayudandonos de ese pelaverduras que todos tenemos en casa) y una vez lista la hemos rehogado en la misma sartén despues de retirar los restos de las cabezas de los langostinos. Importante no usar demasiado para evitar que el resultado final sea demasiado grasiento.



Un poco antes de que la verdura tenga el punto óptimo le hemos añadido los tomates cortados a la mitad y dos cucharadas de carne de ñora. Aplastamos los tomates para que suelten su jugo y rehogamos todo un poco más.

Y por sorprendente que parezca ya poco más quedaba por hacer.

Abrimos la cataplana, hemos colocado la patata cortada en rodajas como fondo. Sobre estas colocamos las verduras rehogadas y sobre estas útlimas, a su vez, los lomos de bacalao y los langostinos pelados.



Lo regamos todo con el vino, salpimentamos y añadimos un poco de azafrán en polvo (se puede complementar con medio vasito de caldo de pescado para potenciar los sabores). Cerramos la cataplana y lo dejamos cocinar unos veinte minutos aproximadamente a fuego medio/alto. Es importante no excederse en el tiempo para que el bacalao quede jugoso.





Y el resultado salta a la vista. Un plato con mucho sabor, sano, muy económico y que admite tantas variantes como opciones tengamos en nuestra nevera.



 



Como veis no requiere mucha elaboración, se prepara relativamente rápido y os garantizo que teneis el éxito asegurado. Para un primer domingo de marzo, y como punto de partida en esta nueva andadura una elección perfecta. Y que como siempre es Todo un Placer.



lunes, 5 de enero de 2015

DE RECETAS. HOY TENEMOS ARROZ


Empezamos un nuevo año, y no se me ocurre nada mejor que hacerlo con una receta con sabor tradicional, sencilla y muy suculenta.

De hecho, a mí, personalmente, me apetecía un plato así después de tantos días de celebración y comidas más o menos especiales o elaboradas.

Y para romper con todo eso no hay nada mejor que un plato como este, acompañado de un buen vino y rematado como no con un buen cigarro. Pero vamos al tema en si, vamos a la receta.

Se trata de un arroz meloso con bacalao y marisco.

Para su elaboración empleamos cuatro tomates, un pimiento rojo, medio pimiento amarillo, dos cebollas pequeñas, tomate seco, azafrán, sal, una guindilla pequeña, 1 litro de caldo de pescado, 400 gr de bacalao fresco, 250gr de langostinos y 500gr de patas y cuerpos de cangrejo.

En primer lugar preparamos un sofrito que suelo utilizar mucho como base de muchos de mis platos. Para ello cortamos en pequeños dados medio pimiento rojo, el pimiento amarillo, una cebolla y tres tomates, ponemos aceite a calentar y lo sofreímos todo a fuego medio.

Una vez hecho el sofrito retiramos un tercio de este y reservamos. El resto lo pasamos muy bien por la batidora y reservamos igualmente.

Mientras se hace el sofrito prepararemos el caldo separando las cabezas de los langostinos y poniéndolas a cocer en un litro de agua con un poco de sal.

Una vez cocidas estas las batimos muy bien y colamos el caldo reservándolo a su vez.

Para elaborar este plato yo empleo una cocotte, pero una cacerola grande es igualmente válida.

Ponemos aceite a calentar en la cocotte, y cuando haya cogido temperatura añadimos el medio pimiento rojo restante, la cebolla cortada en cuartos, y cuando veamos que empiezan a dorarse incorporamos los tomates secos, la guindilla ( hemos de tener cuidado pues se trata solo de darle un puntito de picante ), el cangrejo y el bacalao troceado.

Removemos y dejamos hacer unos tres minutos, hasta que veamos que el cangrejo comienza a tomar un tono rosado. En este punto rociamos todo con brandy y flambeamos.

Incorporamos el arroz, removemos todo y dejamos hacer unos cinco minutos.

Pasado ese tiempo añadimos el sofrito, tanto el que hemos pasado como el tercio que dejamos sin pasar, así como el tomate que nos restaba cortado por la mitad. Cubrimos con el caldo elaborado con las cabezas de las gambas, incorporamos el azafrán, rectificamos de sal y lo dejamos todo cocer a fuego lento.

No voy a dar tiempo de cocción, pues este puede variar, entre otros factores, de la variedad de arroz escogida ( yo me decanto siempre por el arroz bomba de Calasparra, casi imposible de encontrar por estas tierras germanas ),  por lo que lo mejor es ir vigilando esta e ir probando tanto  para rectificar de sal como para controlar el punto del arroz, añadiendo un poco de agua si es necesario.

Cuando tengamos el arroz casi a punto añadimos los langostinos pelados y apagamos el fuego, dejando que el arroz termine de hacerse con el calor que guarda la cocotte, de ese modo evitaremos que los langostinos se hagan en exceso y queden secos.

Y ya tenemos listo nuestro plato. Un plato que puedo asegurar que hará las delicias de todos.

Para acompañar mi opción suele ser un Rias Baixas, he de confesarme un auténtico fan de estos caldos. Y aquí quiero hacer un pequeño inciso y una excepción para recomendar un sitio web creado por un viejo amigo en el que podemos encontrar una gran variedad de vinos y a precios más que aceptables, creo que es una buena cosa echar una mano a quien se decide a emprender, así que recomiendo a quien amablemente lo desee darse una vuelta por la página http://www.decantare.com/  de seguro que no le defraudará y que podrá encontrar opciones más que suficientes para acompañar las recetas que comparto.

Espero que se animen a atreverse con la propuesta de hoy, será sin duda todo un placer.